lunes, 28 de noviembre de 2011

Arpagodda: Nace un Guerrero

[Los Montañeses, o Goliats como ellos se llaman a si mismos, muchas veces confundidos con humanos, son hombres duros como las rocas entre las que viven. A pesar de eso, Arpagodda decide unirse a los pueblos de los bosques en una cruzada donde demostrará de qué esta hecho este bárbaro de las montañas]


Ese día, en una celebración llena de colores, que sólo la naturaleza inexpugnable puede ofrecer; llena de aromas, que sólo las especias más lejanas podrían ofrendar, a esas magníficas piezas de carne asadas repartidas alrededor del gran fuego principal; llena de música y danza, que hasta a los más refinados elfos podrían contagiar; llena de vida y magia, que sólo la primavera puede traer a éstas tierras, las tierras de las montañas, hogar de los nobles Goliat; fue el día cuando nació un nuevo guerrero en la tribu de los Kruha, uno que estaría destinado a grandes cosas, uno que estaría dispuesto a dar la vida por los suyos, uno al que bautizaron Arpagodda.

No fue extraño ver como el nuevo miembro de la tribu, bajo el cuidado de Arpa, su padre, y Shaba su madre, se adapaptaba perfectamente a las condiciones y al ritmo de viaje. Rápidamente Arpagodda aprendió a cazar sus propias presas pequeñas y a manejar la gran hacha, además cultivó una gran admiración desde muy joven por las bestias salvajes, en especial por el gran Oso Cavernario.

El joven guerrero aprendió las costumbres de su tribu, como el gusto por aliñar las carnes, con especias obtenidas del no muy frecuente comercio, al pasar cerca de algún camino; otras como realizar desafíos de pruebas físicas entre amigos, donde siempre destacó por sus enormes saltos para ir de roca en roca; Trepar, nadar, saltar, cazar, dormir a interperie, combatir con bestias, sobrevivir en condiciones adversas, fueron las actividades que forjaron a éste feroz y temerario Goliat domador del hacha, cuya lealtad insuperable para con los suyos le hizo ganarse el respeto de su clan.

Un día en que se realizaba la prueba final de adultez, que consistía en derrotar a un oso de las cavernas, donde participaban los jovenes más fuertes de la tribu, sucedió algo que cambiaría la pacifíca vida de los Kruha. Una compañía de Hombres, soldados y arqueros, junto a una caravana de mineros, con sus respectivas herramientas y explosivos, se toparon con el clan. Mientras los jovenes estaban recorriendo las montañas en busca del oso que les diera la victoria, sus padres trataban de negociar con los acalorados sargentos invasores, quienes no tenían intenciones de ceder nada ante nadie. Superados en número y en tecnología, los Kruha tubieron que defenderse de la enfurecida tropa que los atacó. Muchos cayeron ese día, pero muchos también lograron escapar, pero para cuando los jovenes habían vuelto, no quedaba ninguno de sus amigos ni familiares, solo un montón de cadáveres de Hombres y de su hermanos de armas. Ese día fue cuando la sangre de Arpagodda comenzó a arder, junto a sus pies yacían sus padres, víctimas del odio y la codicia que sólo el hombre es capaz de acoger en su espíritu, también yacía el oso cavernario, que había traído para demostrar su madurez ante todos, los que ahora no estaban con él. Juró venganza, y juró que acabaría con los culpables de aquella brutal matanza. Tomó prestada la piel del oso para hacer sus vestimentas, como indicaba el ritual, cogió el hacha de su padre y algunas provisiones, y comenzó su busqueda, siguiendo los rastros aun frescos de sus nuevas presas.

Es así como empieza el camino del joven bárbaro quién, protegido por el espíritu de su padre y también del oso cavernario, descubrirá a través de su viaje la verdadera fuente que motiva al Hombre de ésta Era a cometer tan despreciables actos de maldad; una fuente oscura, que jamás ninguno de los suyos imaginó.

- Kruha: la tribu de las bestias

- Arpa: quebrantahuesos.

- Arpagodda: el nuevo quebrantahuesos.

- Shiba: de las nubes

Fingolfin: Historia de un explorador

[Fingolfin, el elfo arquero, sus intrepidos ataques hacen creer que es solo un vengador más, pero sus causas en esta lucha son mayores.]

Fingolfin II, Hijo de Fingos ´pilin lek KHER´ que en lengua comun significa lider flecha agil. sus inicios en esta larga historia tiene sus origenes en el bosque de foria cerca de la region de Udin. Fingolfin desciende de una gran dinastia elfica dedicada a expander y custodiar el gran bosque de foria de las amenazas que por largos años han tenido que aguantar del sur del continente, mas especificamente del archipielago de Morteos. En su adolesencia fue nombrado ´neth doron´ que significa joven roble, un titulo que entregan los mas ancianos de las tribus a aquellos jovenes que tendran una participacion importante dentro del clan ya sea como lider espiritual o como pilin lek, desde muy pequeño fue distintos a los demas jovenes de su tribu, era mas aventurero valiente y lider dentro de los niños de su edad,el admiraba mucho a su abuelo fingolfin I mas conocido como ´´bal tawar´´ el unico de su raza que

habia tenido contacto directo con Sylvan Patrono del Bosque, y los elfos , este le habia dado personalmente segun la leyenda su arma ´´kwin sylvan´´ el arco de sylvan. y por este motivo era su gran inspiracion a seguir, algun dia tendria que convertirse en tan buen arquero como su abuelo y padre.


Aun siendo muy joven muchos años antes de su ´´ndak tawar´´ (madurez elfica) tuvo que dejar su amado bosque ya que las tierras que recorrio durante toda su niñez ahora eran muy peligrosas, dirigiendose con los pocos sobrevivientes que quedaban de su tribu y su padre hacia las tierras del sur por problemas que el aun no entendia bien, se rumoreaba entre las criaturas del bosque que en las ruinas de la Torre de Carcia un gran y oscuro poder se estaba manifestando y ya era imposible la estancia en las tierras que lo acogieron durante su niñez.

Siendo muy joven aun llega a riplus con muchos refugiados del sur buscando acogida en tierras para el desconocidas. Su padre pilin lek KHER formo parte de la defensa de la ciudad de las constantes oleadas enemigas que acechaban a la ciudad. Desde joven y como ya era tradicion familiar empezo a practicar con el arco influenciado por su padre y con la fuerte motivacion de convertirse en un gran arquero como su abuelo empezo a aprender las tecnicas, su amor por el bosque y la aventura era tal que se lo pasaba recorriendo lugares muy alejados de la zona segura de riplus, hasta que en una de esas travesias fue victima de una emboscada por una patrulla de avanzada de orcos de Carcia,

estos comandados por una hermosa y malevola hechizera.

Luego de unos años y con la desaparicion del mak gil-galad protector de riplus, la caida del reino era solo cuestion de tiempo. Fingolfin se refugio en un enclave secreto cerca de la ciudad y ahy formo parte a la resistencia de los ejercitos oscuros de los Bal theles do (dioses hermanos oscuros) esperando pacientemente una luz de esperanza en un mundo corrompido y manchado de sangre de valientes, inocentes y justicieros sometidos por el mal.Como fingolfin se habia echo amigos de animales y pequeñas bestias del bosque no tardo mucho la noticia en llegar a su padre, que emprendio una empresa de rescate de su hijo, fingo lucho contra contra los orcos y la malvada bruja logrando vencerla, pero quedando herido de muerte, este suceso marco la vida de Fingolfin y juro por sylvan continuar con el legado de Fingo, como custodio de lo verde del mundo y proteger la ciudad con su arco y su KUY (vida) el regalo mas grande que Sylvan le hizo a su pueblo

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Ibuky: Si te contara lo que mis blancos ojos han visto...


Si te contara todo lo que mis blancos ojos han visto, no te sorprenderías mucho,

no he sido gran guerrera, no creo que si te mencionase uno de mis tantos nombres te sonaría alguno, nunca he querido resaltar más allá de ser buena trabajadora, siendo sincera, creo que esta es la vida más querida y emocionante que he podido experimentar. Soy Deva, somos muy escasos y es difícil encontrarse con más de uno.

No recuerdo mi nacimiento, solo puedo decir que un día abrí mis ojos y comencé a moverme. Alguna vez fui una semi-diosa y serví al gran Silvan en el plano astral, pero siempre observaba muy atenta a los humanos, en especial a los pequeños, su astucia, alegría, creatividad y su inocencia, me conmovían, yo quería experimentar eso, ya que nosotros, los Devas, somos carentes de sentimientos, no podemos percibir el odio o la dicha, porque corrompería nuestra alma y podríamos dañar a nuestro dios, no los necesitamos, pero aun así yo quería esas experiencias, decidí abandonar el plano astral y poder ser parte de ellos, observarlos de más cerca.

Cuando desperté, sentía como si hubiese caído desde muy alto, todo el cuerpo lo tenía entumecido y la luz hacia que mis ojos me ardieran, estaba junto a un rio, el sonido del agua golpeando las rocas fue lo que me despertó, ¡que sublime sonido!, me encontraba en un bosque, todo era nuevo para mí, sin darme cuenta llegue a una pequeña aldea en la meseta de Orog, donde pierdo el conocimiento, no sabía que mi cuerpo ahora necesitaba comer y descansar, allí conocí a bellas personas, muy amables y acogedoras a pesar de que nunca les mencione mi raza ni de donde venia, me dieron un hogar y me enseñaron como cultivar y cuidar de los niños, viví con tanta paz, ya no miraba desde un vidrio todo, ahora lo sentía, sus cálidas manos y sus besos. Lo que más me sorprendía era con el cariño y la devoción con que caminaban después del mes de las cosechas, durante varias horas, por entre el bosque y sus manantiales, solo para ir a venerar a Silvan a un pequeño y humilde templo, ¿porque hacían eso?, si nunca lo han visto, nunca han hablado con él, solo el hecho de sentir que el los observaba los hacia felices. Tenían en cada casa un árbol que crecía en el centro y cada familia debía cuidar de el, lo hacían como agradecimiento al piadoso Silvan y llevaban un brote de esos árboles a una meseta y plantaban más árboles, respetaban tanto su entorno y a las criaturas en él, no hacían daño a nadie, nunca me trataron mal, ni se burlaron de mis ojos, a los niños les daba curiosidad mis macas moradas en mi rostro, pero aun así nunca me sentí agredida por ninguno. Así pase 25 años, eran parte de mí y yo de ellos, quería seguir así, pero todo tiene su orden, mi primera muerte fue en un rio, el mismo que me despertó fue el que me condeno. Tralú era un niño travieso que solo le gustaba jugar, una tarde lanzo una piedra a un árbol y mato a un pajarillo que tenía un nido, el sacerdote lo regaño y formo un gran escándalo, Tralú al sentirse agredido corrió al bosque y se perdió, la familia del pequeño estaba desesperada, ya era de noche y el no aparecía, así que para tranquilizarla salí en la búsqueda junto con otro grupo de jóvenes, debo mencionarte que mi visión es mala de noche y distingo muy poco, pero no podía permitir que le pasara algo. Tras caminar toda la noche llegamos al rio Ninib donde escuchamos al niño, había resbalado por correr de nosotros y se calló al rio, se afirmaba fuertemente de una roca, pero sus pequeñas manos eran débiles, sin pensarlo me lance al rio, tome al niño entre mis brazos, pero un remolino nos succiono, yo no sabía nadar, nunca antes me había tirado al agua, aun no me explico cómo, pero logre alcanzar la orilla, Tralú se salvó, pero yo rompí casi todas mis costillas, los médicos de la aldea me atendieron, pero no fui lo suficientemente fuerte, Luzbel me tomo con sus frías y viejas manos, esa fue la última vez que vi a esa linda gente.

Los Devas jamas desaparecemos, solo cambiamos de cuerpo, los recuerdos y los aprendizajes no se olvidan, no podemos nacer de nuevo, no tenemos infancia y no podemos tener hijos, solo abri mis ojos y fue como si el tiempo no hubiese pasado, como un sueño, ahora despete en la orilla de una playa, al parecer eran las costas de Gaia. Desde ahí deambulé con la esperanza de volver a mi pueblo natal, hasta que llegué a Riplus y me uní a la lucha, soñando con ver a mis queridos una vez más, aunque tal vez sólo encuentre sus tumbas, ellos son mortales y yo no.

Si te contara lo que mis blancos ojos han visto, te diría que la imagen más grabada en ellos es la de una pequeña aldea rodeada de árboles donde el sonido del agua entre las rocas se escucha siempre…

Olmo: El Despertar

(Presento a continuación a los protagonistas de esta historia, que se escribió, y se seguirá escribiendo en los rincones del mundo, siempre que alguien la recuerde o la rememore junto a algunas cervezas y una música pagana)

[El Primer personaje es quien lidera este grupo, siervo devoto de Silvan y sacerdote de su religión es el paciente y pensativo Olmo, el Arbóreo]

Existimos desde siempre.

Siempre estuvimos aquí, tranquilos y envueltos en calidez.

Nuestro primer sonido fue el de las hojas al viento. Nuestra primera sensación, la lluvia caer tiernamente contra la tierra. Años y siglos pasaron por sobre nosotros.

Hasta que escuchamos un llanto. El llanto de la tierra, sangrante y malherida. Llorando ante el temible toque de los retorcidos. La calidez a nuestro alrededor lentamente comenzó a volverse más fría, y cada vez sentíamos menos nuestro propio ser. Los tranquilos vientos eran ahora gritos y llantos en el aire. La tierna lluvia no era más que sangre.

Lo último que llegó a nosotros fue un grito desgarrador, seguido de un simple comando: “Levántense”. Un poder indescriptible vivía dentro de esa voz, y pudimos sentir por última vez la calidez que tanto recordábamos.

Sentimos un crujir de ramas, sentimos la brisa muy cerca. Y antes de darnos cuenta, podíamos hasta verlo.

Desconcertados, despertamos sin nunca haber dormido. Y miramos la tierra a nuestro alrededor.

Conocimos a los elfos, los extraños que nos reconocieron antes que nosotros pudiéramos hacerlo. Nos guiaron por la tierra que siempre habíamos sentido desde la lejanía, que ahora estaba más cerca que nunca. Nos cantaban y celebraban, al tiempo que nos explicaban su extraña “lengua”.


Nos mostraron una imagen denuestro padre, a quien pudimos distinguir sin nunca haberlo visto antes. Le llamaban Silvan y bastó solo mirar su imagen para que resonara en nuestro recuerdo aquella poderosa y magnífica voz.

En ese momento sentimos una calidez en nuestro interior, y supimos claramente nuestro objetivo. Debíamos buscarle y protegerle con toda nuestra fuerza, hasta que estuviera listo para devolver la calidez una vez más.

Los elfos nos enseñaron su legado y sus costumbres, nosotros les llevamos nuestro mensaje, y de a poco nos adaptamos hasta formar parte de su gente. Fue entonces cuando nació mi “yo”, cuando cada uno de nosotros nació separado del resto de nosotros, cuando de “uno” nos convertimos en “unos”.

Parte de la calidez permaneció siempre en mi interior, y la abracé para ayudar a guiar tanto a los elfos como al resto de nosotros. Aprendí a liberar esa calidez para iluminar y guiar a los perdidos, y para castigar y sellar a los retorcidos.

En medio de esta tenue calidez, junto con cada llegada del alba… aquella palabra resuena dentro de mi alma, permitiéndome y recordándome seguir.

Levántense

martes, 22 de noviembre de 2011

PROLOGO : Buscando la luz

Olmo y Marric, un mediano hechicero, esperaban en la cantina de siempre. El hedor de la periferia de la Ciudad de Riplus era una buena cortina de humo para una reunión importante.

- Hoy es el día – señaló Shelk – o al menos eso estiman en el Enclave. Además el culto de Némesis ha estado raptando bebés recién nacido, probablemente para asegurarse de que ninguno sea el elegido, o tal vez para abandonarlos en la ciudad y así confundirnos en nuestra búsqueda.


Era una señal que estaban esperando hace días, el nacimiento de la encarnación de Silvan sería esta noche, o dentro de estos días.


Unos minutos ambos, salían hacia las ruinas de la antigua Ciudad de Riplus. El escenario que afrontaban era más que desolador, restos de antiguas construcciones ahora desgastados y contaminados con la poderosa magia negra que se usó para derrocar el antiguo reino de los elfos.

Pero para llegar ahí debían cruzar una barrera, el río que dividía la zona nueva de la antigua, y el puente estaba cerrado. Para evitar problemas con los guardias deciden buscar alguna alternativa.

- Síganme – les habla una voz desde las sombras – Fabiola, una de sus compañeros de armas, les llevó hasta un muelle escondido entre los arbustos donde unos botes esperaban a mas aliados

Lentamente fueron cruzando el río, la sombra de la noche era su principal aliado, hasta que unos guardias llegaron a revisar el lugar, alarmados por unos sonidos. Una vez todos ocultos y a salvo antes que llegaran, Marric no resistió sus ganas de atacarlos.

Grave error. Sus estruendosos y multicolores poderes mágicos no hicieron más que alarmar a los guardias del puente que a lo lejos los vieron y dieron la alarma.



Luego de esconderse adecuadamente del otro lado del río, fueron atraídos por el llanto de un bebé a lo lejos. Seguros de haber encontrado al Salvador en las orillas del río, subieron a las ruinas inundados de jolgorio y satisfacción.

Mas un ataque sorpresa los esperaba arriba, y Marric debió defender él solo al niño que tenía en sus brazos mientras Olmo se esforzaba por trepar la pared que llevaba a la calle. El horror inundó a Olmo, segundos después, al ver al pequeño muerto brutalmente de un martillazo entre los brazos de su compañero.

Siguieron la búsqueda con la esperanza de que se haya tratado de un señuelo solamente, aunque horrorizados por el destino de aquel recién nacido, hasta llegar donde se ubicó el Mercado en los tiempos idos. Allí cayeron en una trampa, con otro bebé abandonado simulando ser el elegido. Entre los golpes contra las bestias que los atacaron se encontraron con Ibuky, una joven paladina de la raza de los deva, seres eternos que se van reencarnando y rememoran todas sus vidas anteriores.

Cuando ya hubieron dado cuenta de las bestias, y ya perdían la esperanza de hallar al hijo de Silvan, sintieron el llamado…

La entrada del sótano del castillo, frente al Mercado, lucía una tenue luz verde. Por sus escaleras y hacia abajo se enredaban interminables plantas, flores y frutos que mágicamente brotaban, morían y se renovaban. En el centro de una sala inundada de vida, estaba un bebé recíen nacido, junto a una difunta joven semielfa a la que unas hadas le estaban tejiendo una mortaja de hojas.

Los persecutores de Olmo y Marric seguían lanzando sus características bengalas rojas. Ibuky sugiere buscar otro camino para salir y las hadas indican un túnel que lleva a las ruinas del Templo de Silvan.

Siguieron el camino subterráneo, pero al salir al Templo, una trampa se activa y fuertes bengalas mágicas se disparan, alertando a los enemigos que ya inundaban la Ciudad Vieja.

Los tres aventureros, eufóricos por su descubrimiento´, corrieron por los callejones y los escombros huyendo de las enfurecidas criaturas que detectaban su fracaso en la batalla que esa noche se libraba, la batalla por encontrar a Silvan, al Dios nacido como mortal en el mundo de los que sufren…

miércoles, 16 de noviembre de 2011

... y las estrellas hablaron.

(año 155 de la III Era)

Como Némesis - a pesar de ser la encarnación de una Diosa - era una humana, también tenia dudas a la hora de tomar decisiones, y para ello se encargó de raptar y llevar hasta Carcia a todos los oráculos del continente. Esto dejó a la Orden del Bosque sin nadie a quien consultar para tomar saber del devenir del mundo. Para eso se recurrió a técnicas más tradicionales e imprecisas que permitieran orientar las acciones.

Y así tras muchos años de malos augurios, las expectativas empezaron a cambiar. Y fue en un concilio realizado en el Enclave - aldea secreta de elfos a unos kilómetros de la capital de Riplus - con motivo del 30 aniversario de la Caída de Riplus, que por fin se escucharon buenas nuevas.

Los druidas del suroeste del reino lo vieron en la lectura de los huesos. Las ancianas del puerto de Ardilus lo vieron en las manchas de té en las tazas. Algunos magos herederos de los conocimientos de la Universidad de Hareb recurrieron a la adivinación en la bola de cristal, y los elfos escucharon los susurros de la tierra. Pero el aviso más notorio fue lo que los Centaruos del noroeste de Riplus vieron.


- "El Lucero del Alba (Venus) se acercará a Silvan (Sagitario) como nunca antes ha estado" - explicó Shelk a los presentes en la reunión -. "Creemos que en tres años más, es decir este año, llegará al punto más cercano. Además, la línea del Ocaso del Sol se ha trasladado hasta Némesis (Virgo)" - y para terminar su relato agregó: - Como verán las indicaciones de las estrellas nunca han sido tan elocuentes.
Los presentes humanos Rimbault y Faibola y los arbóreos Olmo y Arrayán asintieron con la cabeza para responder positivamente al comentario, pero por supuesto ninguno entendia. Los arbóreos son una raza recién nacida y no entienden aun el afan de los mortales por tratar de adivinar el futuro, por otro lado los humanos solo miran las estrellas para orientarse o pedir deseos.

Shelk explicó:
- El Lucero del Alba indica que algo nuevo amanece, es la primera estrella del amanecer, y se acercó a la constelación del centauro alado, Silvan. Y la linea de donde se pone el Sol se ha corrido hasta la constelación de la mujer: Némesis. se viene algo nuevo que nacerá para Silvan y el ocaso para Némesis. ¿Entienden?

Los cuatro respondieron a coro con un "Aaah".

Era la penúltima reunión antes del operativo. Según creían los adivinadores, las señales era que esta vez intervendría Silvan en los hechos, y tal vez enviaría a su hijo, a su reencarnación, a semejanza de Némesis. Esta reencarnación debería nacer como todo mortal, y se esperaba que el lugar que eligiera Silvan sería el primer hogar de su máxima creación los elfos: Riplus, y que eligiríalas ruinas de la ciudad capital, a un costado de la actual ciudad.

El operativo comenzaría en unos días o semanas, buscar al bebé antes que lo encuentren los enemigos.

Nuevas piezas entraban al tablero y al parecer las cosas empezarían a cambiar de ahora en adelante...

viernes, 11 de noviembre de 2011

El Despertar de los Arbóreos

Nadie supo en qué momento , cómo ni hacia dónde, pero los ents se fueron. Los míticos pastores de árboles, cultivadores de bosques y eternos amigos de los elfos y de todas las criaturas silvanas, se habían ido sin dejar huella. Algunos decían que se habían dormido de forma voluntaria, para esperar el momento indicado, los mas pesimistas creían que habían decidido abandonar sus vidas nómadas para atar raíces y permanecer en estado vegetativo para siempre.

Lo que para todos estaba claro era el motivo: los bosques estaban envenenados desde que sombras, brujas y demonios comenzaran a cruzarlos desmedidamente. Monstruosas aberraciones dejaban sus desechos en sus suelos y criaturas extraplanares se instalaban a vivir entre los árboles, alterando el eterno equilibrio de la vida.

Atrás quedaron los días de los ents, y mucho mas aun escondido en la memoria de algunos elfos, el tiempo en que podían comunicarse con todos los árboles, teniendo a veces pláticas de días enteros…

Pero un día, sin previo aviso más que el de las estrellas, algo cambió en la profundidad de los bosques. Unos seres cobraron vida de los árboles, y empezaron a deambular por sus rincones, buscándose, encontrándose, reuniéndose. No eran ents, tampoco árboles, pero estaban hechos de madera. No eran elfos ni humanos, pero tenían forma humaniode. No eran fatas, pero pertenecían al bosque y el bosque les pertenecía.

En Riplus y en todas partes corrió el rumor: algo se movía entre los árboles, algo a lo que incluso las aberraciones temieron, porque era diferente a todo lo que se había visto. Los elfos no podían creerlo cuando lo vieron: los árboreos llegaban a golpear su puerta y a exigir su lugar en la lucha por la recuperación de los bosques del mundo.

Una señal de los Dioses por fin se hacía presente…